El nuevo equipo de Mustafa Suleyman nos promete una superinteligencia “al servicio de la humanidad”. Pero ¿esto es real o se trata del marketing más brutal del año?
Esta semana quería comentaros al respecto de un movimiento bastante curioso que se ha estado cociendo desde noviembre del año pasado . Esto ha pasado totalmente inadvertido. Cinco meses después, está empezando a enseñar las cartas y son más interesantes de lo que parecen a primera vista.
Resulta que el 6 de noviembre, Mustafa Suleyman (el CEO de Microsoft AI,y cofundador de DeepMind e Inflection) publicó en microsoft.ai un manifiesto titulado “Towards Humanist Superintelligence”.
En este manifiesto, anunciaba la creación del MAI Superintelligence Team, con Karén Simonyan como Chief Scientist. Podría parecer otro de esos anuncios que Silicon Valley escupe cada dos por tres, pero hay un detalle previo que cambia la lectura.
El movimiento de septiembre que casi nadie vio
Un par de meses antes del manifiesto, en septiembre de 2025, Microsoft y OpenAI renegociaron en silencio el acuerdo que los unía desde 2019. ¿Os acordáis de que hace unas semanas hablábamos de Anthropic y el Pentágono? Pues esto es otro de esos movimientos tectónicos que se ven poco, pero que son muy relevantes
Por resumirlo a saco: el acuerdo original tenía una cláusula que impedía a Microsoft desarrollar AGI por su cuenta; básicamente, la AGI era “propiedad intelectual” exclusiva de OpenAI dentro de esa relación. En el nuevo memorándum, Microsoft mantiene los derechos de licenciamiento de los modelos de OpenAI hasta 2032, pero recupera la libertad de construir sus propios frontier models. Dicho de otra forma, Microsoft ha salido del armario y ya no depende de Sam Altman para jugar en la liga de los grandes.
Y ahí es donde empieza la historia de verdad.
Quién es Suleyman (y por qué importa lo que diga)
Está claro que Suleyman no es un advenedizo. Cofundó DeepMind (la creadora de AlphaGo y AlphaFold.) en 2010 junto a Demis Hassabis. Esta fue adquirida por Google en 2014 por cerca de 500 millones de libras. Después fundó Inflection AI con Reid Hoffman en 2022 (recordad que escribí un artículo relacionado con Pi, el agente conversacional de esta compañía).
En marzo de 2024, Microsoft hizo un movimiento extrañísimo: no compró Inflection, pero sí fichó a Suleyman, a Simonyan y a buena parte del equipo, pagando una licencia de unos 650 millones de dólares por la tecnología.
Una adquisición disfrazada, probablemente para evitar problemas con los reguladores. El resultado fue que Suleyman asumió el cargo de CEO de Microsoft AI, reportando a Satya Nadella. Desde entonces ha estado construyendo en silencio una alternativa al stack de OpenAI dentro de Microsoft.
Lo que dice el manifiesto (y lo que no)
Y es en este punto donde la cosa se vuelve muy interesante. Suleyman rechaza dos cosas de forma explícita: la primera, la “carrera a la AGI” que comparten OpenAI, xAI, Meta y compañía, y la segunda, la narrativa entre quienes dicen que la IA lo va a resolver todo y los apocalípticos que dicen que va a acabar con la humanidad.
En su lugar propone lo que él llama Humanist Superintelligence, una superinteligencia diseñada explícitamente para servir a las personas, controlable y con aplicaciones concretas desde el minuto cero. La frase más citada del manifiesto es esta: “We are not building an ill-defined and ethereal superintelligence; we are building a practical technology explicitly designed only to serve humanity” (cita textual).
Nada de AGI abstracta, nada de promesas etéreas. Suleyman dice que ya están trabajando en lo que llama “Medical Superintelligence” y que el siguiente foco será la energía limpia, abundante y barata. A priori, todo suena demasiado bonito.
La pregunta incómoda
Cuando lo leí, no pude evitar acordarme del artículo que os escribí hace unas semanas sobre Jack Dorsey y los despidos de Block (aquí os dejo un artículo al respecto), en el que hablábamos de lo que llamé AI-Washing: esa costumbre de envolver decisiones corporativas en el papel de regalo de la inteligencia artificial para que el mercado aplauda.
Lo de Microsoft podría ser una variante mucho más elegante. Llamémosla AI-Washing filosófico: en lugar de decir “despedimos por la IA”, el mensaje pasa a ser “construimos IA por la humanidad”. Diferente envoltorio, mismo fin último, diferenciarte en un mercado saturado donde todos prometen lo mismo.
Y por si fuera poco, Bloomberg recogió poco después una frase del propio Suleyman que contrasta bastante con el tono cauto del manifiesto: “AI is already superhuman”, dijo. No suena tan controlado, ¿no os parece?
La respuesta llega en abril
Pero aquí la historia da un giro muy curioso. Está claro que los manifiestos pueden escribirse en una tarde, pero los hechos no. Y es que el 2 de abril de 2026 (hace apenas cinco días mientras escribo esto), Microsoft anunció el lanzamiento de tres Frontier Models propios desarrollados íntegramente dentro de Microsoft AI, con su propia marca, sin depender de OpenAI.
Y esto cambia por completo mi análisis, ya que todo esto no parece “vaporware”. Parece más bien un plan ejecutado con disciplina. Renegocias el contrato con OpenAI en septiembre; un mes más tarde, publicas el manifiesto que justifica ideológicamente tu independencia; y finalmente, en abril, presentas los productos que la hacen realidad….
Después de darle algunas vueltas, llego a la conclusión de que el envoltorio “humanist” es claramente marketiniano. Y es que Microsoft necesitaba diferenciarse en un mercado donde OpenAI domina la conversación, por lo que posicionarse como “la IA con principios” resulta bastante inteligente, especialmente para clientes corporativos europeos y gobiernos preocupados por la gobernanza.
Por otro lado, aun siendo marketing, hay sustancia real detrás, y esto es lo que, para mí, lo diferencia bastante del caso Dorsey. Microsoft no está vendiendo humo; está construyendo infraestructura. Los tres modelos MAI lanzados esta semana son la prueba más obvia, y tener manifiesto, talento y productos a la vez es bastante más de lo que suelen traer estos anuncios.
Si me estás leyendo desde España o desde cualquier empresa europea, igual piensas que es otra batalla de gigantes que te queda muy lejos, pero no lo es. Microsoft es, con bastante diferencia, el proveedor de IA más utilizado por las empresas europeas. Copilot en Office 365, Azure OpenAI Service, Teams, GitHub Copilot.. prácticamente cualquier organización con más de cincuenta empleados está consumiendo IA a través de Microsoft, lo sepa o no. Si cambia su filosofía y empieza a publicar sus propios modelos con un enfoque distinto al de OpenAI, eso te va a llegar antes de lo que crees.
¿Nos creemos que Microsoft, la empresa que compite por el trillón de dólares en capitalización, va a construir de verdad una IA “humanista” si eso significa ir más despacio que su competencia? Sinceramente, no lo sé. Quiero creer que sí, pero también he querido creer muchas cosas en esta industria que luego no han pasado.. Lo que sí tengo claro es que el movimiento ha empezado, y que cinco meses después del manifiesto ya hay tres modelos funcionando. Nada mal para ser “solo filosofía”.
¿Y en tu caso, te crees este discurso humanista de Microsoft o quizás lo ves como una estrategia de marketing ? Me encantaría leer tus comentarios.
¡Buena semana!
ENLACES DE INTERES
- Microsoft AI — “Towards Humanist Superintelligence” (6 noviembre 2025)
- Fortune — “Microsoft, freed from reliance on OpenAI, joins the race for ‘superintelligence'” (6 noviembre 2025)
- CNBC — “Microsoft forms superintelligence team under AI chief Suleyman ‘to serve humanity'” (6 noviembre 2025)
- Computerworld — “Is Microsoft’s ‘Humanist Superintelligence’ vision more than an empty slogan?” (noviembre 2025)
- Bloomberg — “Microsoft’s Mustafa Suleyman: ‘AI Is Already Superhuman'” (2025)
- TechCrunch — “Microsoft takes on AI rivals with three new foundational models” (2 abril 2026)
